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Mi cuerpo fue creado a la imagen de Dios

Sostenga un espejo frente a varios niños y permítales describir lo que ven (ojos, orejas, boca, etc.). Explique que lo que vieron fue una “imagen” de sí mismos. Pida a los niños que presten atención mientras alguien lee Génesis 1:27 a fin de descubrir a imagen de quién fuimos creados. Explique que Dios tiene ojos, orejas, boca, etc., y que ésa es la razón por la que nosotros también los tenemos. (A los niños más pequeños podría pedirles que muevan o toquen diferentes partes del cuerpo mientras usted explica que Dios también las tiene.)

Dibuje o escriba el nombre de una parte diferente del cuerpo en cada lado de un bloque de madera o de un cubo de papel. Pida a los niños que se lo pasen de uno al otro a medida que escuchen o canten “El Señor me dio un templo” (CN, pág. 73). Detenga la música en cualquier parte de la canción y permita que la persona que tenga el cubo lo haga rodar. Pregunte: “¿De qué manera desea el Padre Celestial que utilices o cuides esa parte de tu cuerpo?”. Continúe según el tiempo lo permita.

Cómo debo utilizar o cuidar mis Ojos
Cómo debo utilizar o cuidar mis Oídos
Cómo debo utilizar o cuidar mi Boca
Cómo debo utilizar o cuidar mi Mente
Cómo debo utilizar o cuidar mis Manos
Cómo debo utilizar o cuidar mis Pies
El cubo de papel está disponible en sharingtime.lds.org

Escriba lo siguiente en la pizarra: “Fui enviado a la tierra para obtener un ________ y para ser probado”. Invite a un niño a que pase al frente del salón y delinee su cuerpo en la pizarra o en un papel grande. Pida a los niños que le digan qué representa el dibujo (un cuerpo). Llene el espacio en blanco y pida a los niños que digan la frase juntos.

· Elabore una rueda giratoria que muestre dibujos de diversas partes del cuerpo (véase el ejemplo que figura a la derecha). Hablen sobre varias cosas que nuestros cuerpos pueden hacer e invite a que los niños las hagan con usted (por ejemplo, mover los dedos, caminar pisando fuerte y darse vueltas). Explique que una de las razones por la que vinimos a la tierra fue para ser probados a fin de ver si utilizaremos nuestro cuerpo para obedecer las enseñanzas de nuestro Padre Celestial. Invite a los niños a turnarse para hacer girar la aguja y decir cómo pueden utilizar la parte del cuerpo indicada para obedecer a nuestro Padre Celestial. (Si no le es posible hacer una rueda giratoria, señale diferentes partes del cuerpo y pregunte a los niños cómo pueden utilizar esa parte de su cuerpo para obedecer a nuestro Padre Celestial.) Invite a los niños a cantar “Cabeza, cara, hombros, pies” (CN, pág. 129).

· Idea compartida por IdeasSUD: Esta es una hermosa historia del Presidente Monson:
http://www.lds.org/liahona/2010/06/canaries-with-gray-on-their-wings?lang=spa
Podrías parafrasear la historia a los niños y luego terminar con esta cita:
“El mundo está lleno de canarios amarillos que tienen gris en las alas; lástima que entre ellos sean tan escasos los que han aprendido a cantar…Somos hijos e hijas de un Dios viviente, a cuya imagen fuimos creados. Piensen en ello: creados a la imagen de Dios. No podemos tener esa convicción sincera sin experimentar un profundo y nuevo sentido de fuerza y poder. Incluso la fuerza para vivir los mandamientos de Dios.”

Dibuja un árbol grande en el pizarrón y pega unos diez canarios amarillos en sus ramas. Detrás de los pajaritos, escribe escrituras, preguntas y canciones relacionadas a que fuimos creados a la imagen de Dios. Haz que los niños pasen al frente y escojan un canario.
Como el Presidente Monson dijo, el mundo está lleno de canarios amarillos que tienen gris en sus alas. Todas las personas fuimos creadas diferente, pero sin importar estas diferencias…podemos ser quien Dios quiere que seamos. Fuimos creados a su imagen.

· Idea compartida por IdeasSUD: Trae materiales artísticos. Permite que los niños se dibujen a sí mismos utilizando diferentes materiales, y escriban porque son especiales. ¡Nuestros cuerpos fueron creados a la imagen de Nuestro Padre Celestial! Esta actividad podría servir para completar una meta del Fe en Dios en el área de Desarrollar Talentos. Mi recomendación, para tener buenos resultados artísticos, es utilizar cartulina u hojas canson como base, lápices con buena punta y crayones. Pueden dibujar solo la cara o todo el cuerpo pero asegúrate que ocupen todo el espacio en el papel. Lo niños suelen hacer dibujos pequeños o incluso microscópicos, a menos que se les dirija de otra manera.

· Idea compartida por IdeasSUD: Invita a un niño al frente y párate detrás de él. Sostén una imagen de una parte del cuerpo o podrías señalar una parte de tu cuerpo. Dile a los niños de la Primaria que pueden ver la imagen que NO LO DIGAN. El niño en el frente llamará a algunos de sus amigos, que estén sentados reverentemente y estén levantando la mano, para que le den pistas para ayudarle a adivinar la parte del cuerpo de la imagen o que estés señalando. “Nuestro cuerpo ha sido creado a semejanza de Nuestro Padre Celestial”. Repite la actividad. Ahora, cuando muestres las imágenes, los niños deberán dar pistas en las que mencionen formas en las que podemos utilizar esa parte del cuerpo para servir y ayudar a los demás. Asegúrate de tener suficientes imágenes.

· Idea compartida por IdeasSUD: En la última Conferencia General, el Elder Russel M. Nelson, dio un discurso titulado “Decisiones para la eternidad
Él habló sobre la bendición que significa tener un cuerpo e hizo dos preguntas importantes. ¿Nos hemos tomado el tiempo para meditar sobre estas preguntas? Ahora, podría ser un buen momento para hacerlo y anotar nuestros pensamientos. Tal vez, podría ser un desafío para los niños ir a casa y hacer esto mismo con sus familias.
* ¿Cómo decidirán cuidar y utilizar su cuerpo?
* ¿Qué atributos espirituales decidirán cultivar?

· Dirija a los niños en cantar o repetir la letra de la canción “Cabeza, cara, hombros, pies” (Canciones para los niños, pág. 129). Repita a la clase que nuestro Padre Celestial nos dio un cuerpo como el que Él tiene y que nuestro maravilloso cuerpo puede hacer muchas cosas.

· Idea del Manual de Guardería: Todos somos hijos de Dios. Las Escrituras nos enseñan que “creó Dios al hombre a su imagen” (Génesis 1:27; véase también Moisés 2:26–27; Abraham 4:26–27). Esto significa que nuestro cuerpo es similar al de Él. El profeta José Smith vio a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo, y enseñó que “el Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre; así también el Hijo” (D. y C. 130:22).
Pida a los niños que se pongan de pie y que realicen el siguiente verso de movimiento con usted:
Mi Padre Celestial me dio un cuerpo especial, (ponerse las manos sobre el pecho) con ojos (tocarse los ojos) y oídos (tocarse los oídos) es un cuerpo sin igual.
Me dio manos para aplaudir (aplaudir) y pies para correr (correr en su lugar). Y con la boca que me dio (señalar la boca) puedo hablar y comer. (hacer de cuenta que se está comiendo)
Cuando pienso en mi cuerpo (tocar la cabeza con el dedo) lo mejor de todo es que Dios planeó que fuera similar al cuerpo de Él. (sentarse silenciosamente)
Invite a los niños a repetir lo siguiente después de usted, unas pocas palabras a la vez: “Tengo un cuerpo como el de mi Padre Celestial”. Exprese la gratitud que siente por su cuerpo.
Delinee la mano de cada niño en una hoja de papel y permita que la coloreen. Escriba en el papel el nombre del niño, su edad y la fecha.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Entregue a los niños hojas de papel y crayones, y dígales que dibujen una imagen de sí mismos. Cuando hayan terminado, pídales que levanten en alto los dibujos y pregúnteles cuál de los dos es el verdadero niño, el que aparece en el papel o el que tiene el papel en la mano. Una vez que contesten, pregúnteles cómo saben cuál es el verdadero.
Explíqueles que de la misma manera que ellos son personas de verdad, porque tienen un cuerpo, también nuestro Padre Celestial es una Persona de verdad y tiene cuerpo. Quizás veamos láminas que lo representan, pero esas láminas no son Él, sino que Él tiene un cuerpo de carne y huesos. Explíqueles que por ser los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial nos parecemos a Él; nuestro cuerpo tiene el mismo aspecto que el Suyo. Lea y explique a la clase la primera frase del pasaje de Moisés 2:27, ayudándoles a comprender que decir que hemos sido creados a imagen de Dios significa que nos parecemos a Él.
Testifique a la clase que usted siente gratitud por tener un cuerpo que se ha hecho a la imagen del de nuestro Padre Celestial; exprese también agradecimiento por todas las cosas maravillosas que su cuerpo puede hacer.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Cuénteles el siguiente relato sobre Marcos y la actividad familiar:
El papá de Marcos había muerto cuando él era todavía pequeño y muchas veces Marcos se preguntaba qué aspecto habría tenido su papá. Un día, él y su mamá se prepararon para asistir a una reunión familiar donde estarían varios de sus tíos, todos los cuales habían conocido a su papá.
Al llegar, el tío José se acercó a recibirlos; cuando vio a Marcos, le dijo: “En cualquier parte te reconocería: tienes los ojos de tu padre”. La tía Isabel le dijo más tarde: “¿Sabes, Marcos, que tienes la nariz igual a la de tu papá?” Y la tía Mary comentó: “La sonrisa de Marcos es como la de su padre”.
En el viaje de regreso, el niño le dijo a la mamá: “¡Me divertí mucho! Y también supe muchas cosas de mi papá. Supe que me parezco a él y eso me dejó contento. Ahora, cada vez que me mire al espejo, pensaré en cómo era él y así no lo olvidaré”. La mamá extendió la mano y le acarició la cabeza, diciendo: “Mirándote a ti, yo tampoco lo olvidaré”.
Explique a los niños que así como Marcos sabía que se parecía a su padre aun cuando no podía verlo, nosotros también sabemos que nos parecemos a nuestro Padre Celestial aunque no podamos verlo.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Muéstreles la lámina 1–4, “La Primera Visión”. Hágales un relato sencillo de este acontecimiento, de acuerdo con el entendimiento de los niños. Haga hincapié en que el Padre Celestial y Jesucristo son personas de verdad, reales, y que escuchan nuestras oraciones.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Utilizando la lámina, muéstreles cómo nuestro cuerpo se parece al del Padre Celestial y al de Jesucristo. Señale una parte del cuerpo en las figuras de la lámina y haga que ellos se señalen esa parte en su propio cuerpo; por ejemplo, si usted señala un brazo del Padre Celestial, que ellos señalen sus propios brazos, etc.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Ayude a los niños a realizar los movimientos correspondientes al siguiente verso, mientras usted les dice las palabras: En el bosque José se arrodilló (ponerse de rodillas y cruzar los brazos)
y una oración especial dio (tocarse los labios con la punta del dedo).
Al Padre y al Hijo allí vio (mirar hacia arriba, haciendo visera con una mano) 
y humildemente a los dos escuchó (poner la mano ahuecada junto a una oreja).

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Señálese la boca y diga: “Ésta es mi boca”, preguntando a continuación: “¿Dónde está su boca?” y ayudándoles a señalársela. Pregúnteles después: “El Padre Celestial, ¿tiene boca?” Repita esta acción para los ojos, la nariz, las orejas, las manos y los pies. Cuando terminen, señale una parte de su cuerpo sin decir cómo se llama y haga que los niños lo digan.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Explíqueles que por ser nuestro cuerpo tan importante, nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos han dado reglas para que lo cuidemos y lo mantengamos fuerte y sano. Al conjunto de esas reglas se le llama la Palabra de Sabiduría. Muéstreles el ejemplar de Doctrina y Convenios (o la primera hoja, si lo que tiene es una combinación triple) y dígales que la Palabra de Sabiduría está escrita en ese libro, que es parte de las Escrituras.
Hábleles de los alimentos que, según nos enseña la Palabra de Sabiduría, nos mantendrán el cuerpo sano, como por ejemplo, las frutas, las verduras y los cereales (granos). Luego, hábleles de lo que el Padre Celestial y Jesús nos enseñan que nos hará mal, como el tabaco (los cigarrillos), las bebidas alcohólicas y el café. Hágales comprender que si obedecemos la Palabra de Sabiduría y comemos los alimentos apropiados, el Padre Celestial y Jesús estarán complacidos con nosotros y nos bendecirán.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Explíqueles que nuestro Padre Celestial y Jesús quieren que protejamos nuestro cuerpo de lastimaduras y otros peligros. Empleando las preguntas siguientes o inventando otras, pregúnteles qué peligros podrían enfrentar.
* ¿Qué podría pasarles si juegan con fósforos?
* ¿Qué peligro hay en jugar en la calle o cerca de donde haya autos? • Si no tienen cuidado al usar instrumentos afilados, como un cuchillo o una tijera, ¿qué podría pasarles?
* ¿Por qué debemos usar cinturón de seguridad cuando andamos en auto?
Explíqueles que es necesario que protejamos nuestro cuerpo, y por eso, no debemos hacer nada que sea peligroso y pueda hacerle daño. Dígales que el Padre Celestial y Jesús quieren que nos sintamos seguros y felices y que cuidemos nuestro cuerpo para poder tener salud.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Cante con los niños “Me doblo” (Canciones para los niños, pág. 127) y “Hazlo conmigo” (Canciones para los niños, pág. 141), haciendo los movimientos que las palabras indican. Recalque otra vez la gratitud que siente por tener un cuerpo con el cual puede hacer tantas cosas.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Lleve láminas de varias cosas que se puedan comer y beber (incluya algunas que no sean buenas para el cuerpo) y haga que los niños digan qué es bueno y qué es malo para el cuerpo. Enséñeles que algunas cosas son buenas y nos gustan, pero que si las comemos en exceso pueden enfermarnos. Por ejemplo, los dulces (caramelos) son deliciosos, pero si comemos muchos nos enfermaremos. Muéstreles otra vez las láminas de los buenos alimentos y déles un momento para mirarlas.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Ponga en una caja o bolsa algunos elementos que contribuyen al cuidado del cuerpo; incluya artículos que nos mantienen limpios, como una barra de jabón, una pequeña toalla y un cepillo de dientes; lleve también un buen alimento, una frazada chica para indicar el sueño, y algo que represente el ejercicio, como una pelota pequeña. Uno por uno, vaya dándoles claves de cada artículo para que adivinen de qué se trata; cuando lo adivinen, saque el artículo y muéstrelo a la clase. Continúe, hasta que hayan adivinado todo lo que llevaba en la bolsa o caja.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Haga que los niños se pongan de pie y simulen los movimientos que hacen para mantener el cuerpo limpio y aseado. Que hagan de cuenta que se lavan las manos, la cara, los dientes y que se peinan. Luego, que simulen hacer el ejercicio que más les guste, como saltar (brincar) a la cuerda, caminar dando brincos alternativamente con un pie y con el otro, jugar a la pelota, etc.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Hable con los niños sobre las personas que tienen algún problema en el cuerpo que las incapacita. Haga hincapié en que no debemos reírnos de ellas ni señalarlas ni ponerlas en evidencia de ninguna manera. Hábleles de la forma en que debemos tratar a las personas que tienen alguna incapacidad física y hágales ver que muchos somos diferentes en algún aspecto: tenemos que usar lentes (anteojos) o aparatos de ortodoncia en la boca, pero que debemos tratar a todos igual (hablar con las personas, ser sus amigos, tratarlas con respeto, ayudarles si necesitan ayuda, etc.).

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Prepare hojas de papel para cada niño en las que haya escrito: Doy gracias por mi cuerpo y hágales dibujar un “retrato” de sí mismos.
· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Muéstreles la lámina 1–5, de la familia con el bebé, y deje que los niños hagan comentarios sobre lo que ven.
* ¿Ustedes fueron bebés?
* Los bebés ¿hablan bien o caminan solos?
Hágales notar que ellos fueron bebitos, pero que su cuerpo ha crecido y que ahora pueden hacer muchas cosas más que las que hacían cuando eran chiquitos; y que, a medida que su cuerpo siga creciendo, en el futuro podrán hacer muchas otras cosas.
Muéstreles la lámina 1–16, del nacimiento de Cristo, y hágales ver que incluso Jesús mismo fue una vez un bebé.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Señálese la boca y diga “Ésta es mi boca”; a continuación, pídales “Muéstrenme su boca” y diríjalos para que se la señalen. Haga lo mismo con los ojos, la nariz, las orejas, las manos y los pies. Después, señale de nuevo esas partes del cuerpo sin decir nada, haciendo que los niños las nombren. Si ya conocen los nombres de todas esas partes, señale otras partes que puedan serles menos conocidas, como los codos, las rodillas, las muñecas y los tobillos, y pregúnteles cómo se llaman esas partes.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Invente un cuentito sobre un niñito que usted conoce, que se despierta por la mañana, se lava la cara, se viste, desayuna, y así sucesivamente con otras actividades del día. A medida que usted vaya mencionando la acción del niño, que los alumnos digan qué parte o partes del cuerpo emplea el niño en esa acción.

· Idea de Primaria 1: Soy un Hijo de Dios: Haga que los alumnos se pongan de pie y canten el siguiente canto con la música de “Éste era un mono”, (Canciones para los niños, pág. 121). Emplee movimientos de agacharse para la primera estrofa y de estirarse para la segunda. Una vez yo era un bebito,
un bebito muy chiquitito.

Pero alto, alto voy a ser,
y grande, muy grande he de crecer.

Relatos

Mi cuerpo es un templo de Dios” (agosto de 2011, Liahona)
Una analogía simple de nuestro cuerpo como un templo, así como una actividad de laberinto que utiliza decisiones como pistas para marcar el camino correcto.
“En la Iglesia puedo ser reverente con las manos” (marzo de 1992, Liahona )
Estos recordatorios te dicen lo que tus manos deben estar haciendo en la Iglesia.
“El Evangelio es para todos” (septiembre de 2010, Liahona)
Gracias a su trabajo arduo de niño, el presidente Dieter F. Uchtdorf llegó a ser lo suficientemente fuerte y saludable como para ser piloto.
“Explorando: La máquina maravillosa” (marzo de 1991, Liahona)
Un relato acerca de lo que puede hacer nuestro cuerpo maravilloso.

Actividades

Página para colorear: “Soy una hija espiritual del Padre Celestial” (enero de 2009, Liahona)
Página para colorear: “El vivir la palabra de sabiduría muestra respeto por mi cuerpo” (agosto de 2011, Liahona)
“Vivo en un mundo maravilloso” (marzo de 1990, Liahona)
Incluye una actividad acerca de cómo utilizar los cinco sentidos para disfrutar de las creaciones del Padre Celestial.
“Mi cuerpo es un templo de Dios” (agosto de 2011, Liahona)
Incluye una actividad de laberinto donde escoges el sendero que incluye las decisiones que son buenas para tu cuerpo.

Multimedia

Las bellas obras del Evangelio: “Jesús sana a un hombre ciego”
Las bellas obras del Evangelio: “Jesús muestra sus heridas”
Imagen: Ojos de gato
Imagen: Niño y niña con un triciclo
Imagen: Niño corriendo
Imagen: Niño saltando la cuerda
Imagen: Niño corriendo
Imagen: Niño con un balón de fútbol
Imagen: Los ojos de la novia de por encima de las flores
Imagen: Ojo de águila
Imagen: Niña saltando sobre hojas
Imagen: Niña en bicicleta
Colección de imágenes: “Alimentos y bebidas”
Música: “Cabeza, cara, hombros, pies” (Canciones para los niños, pág. 129)
Música: “Mi Padre Celestial me ama” ( Canciones para los niños, pág. 16)
Música: “Palomitas de maíz” (Canciones para los niños, pág. 118)
Música: “Demos gracias al Padre” (Canciones para los niños, pág. 15)
Música: “El Señor me dio un templo”, Canciones para los niños, pág. 73)
Póster: “En la Iglesia puedo ser reverente con las manos” (marzo de 1992, Liahona)
Estos recordatorios te dicen lo que tus manos deben estar haciendo en la Iglesia.
Video: Relatos del Nuevo Testamento, “Capítulo 39: Jesús sana a un hombre ciego”
Video: Uno en un millón, “Ellen Joy”
Ellen Joy, de Carolina del Norte, controla sus alergias a alimentos por medio de una dieta saludable y ejercicio.
Video: Uno en un millón, “Emily”
Emily, de Texas, es ciega, pero ella utiliza sus otros sentidos para hacer cosas como tocar el piano y leer utilizando el braille.
Video: Uno en un millón, “Jackson”
Jackson tiene que usar un parche para fortalecer su ojo más débil.
Video: Uno en un millón, “Lillie”
Lillie nació con cáncer en el ojo y está aprendiendo a leer en braille, en caso de que pierda su visión.

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Cumplir con nuestro llamamiento sin descuidar nuestras otras miles de obligaciones es posible! Soy Rocio, mamá, diseñadora y blogger SUD. Bienvenidos a Conexión SUD!

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debo tratar mi cuerpo como un templo - ConexionSUD

¿Por qué debo tratar mi cuerpo como un templo?

Ven, Sígueme · Febrero. Nuestro cuerpo fue creado a imagen de Dios. Es un regalo del Padre Celestial que nos permite experimentar la mortalidad y seguir pareciéndonos cada vez más a Él.

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