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La Santa Cena es un momento para recordar a Jesucristo.

La Santa Cena es un momento para recordar a Jesucristo

– Escriba en la pizarra las siguientes referencias de las Escritu- ras: Lucas 2:7; Marcos 10:13, 16; Mateo 26:36, 39; Juan 19:17–18; Juan 20:11–16. Coloque alrededor del salón láminas que representen acontecimientos que se describen en las Escrituras (LOAE 30, 47. 56, 57 y 59). Diga a los niños que la Santa Cena es un momento para recordar lo mucho que Jesucristo nos ama y todo lo que hizo por nosotros. Pida a un niño que lea uno de los pasajes de las Escrituras; luego pida a otro niño que elija una lámina que se relacione con el tema y que la lleve al frente del salón. Repita la actividad con los otros pasajes de las Escrituras.

– Coloque sobre una mesa artículos tales como una lámina de Cristo en Getsemaní, una lámina de la Última Cena, un pedazo de pan, un vasito para la Santa Cena, bandejas para la Santa Cena, Escrituras y un himnario. Invite a los niños a ver brevemente los artículos y luego cúbralos. Pida a los niños que trabajen en grupo para escribir las cosas que recuerdan haber visto. Permita que los niños expliquen la forma en que cada artículo los ayuda a recordar a Jesucristo durante la Santa Cena.

–  Muestre una lámina del bautismo y una de la Santa Cena y pregunte en qué forma se relacionan. Recuerde a los niños que hacemos convenios con nuestro Padre Celestial cuando somos bautizados y explique que cuando tomamos la Santa Cena renovamos nuestros convenios bautismales.

– Invite a los niños a señalarse a sí mismos o hacia el cielo para indicar quién está haciendo la promesa conforme usted lea las siguientes declaraciones de la oración de la Santa Cena (véase D. y C. 20:77): “tomar sobre sí el nombre de tu Hijo”; “recordarle siempre”; “guardar sus mandamientos”; “siempre puedan tener su Espíritu consigo”. Analicen el significado de cada frase.

– Pida a los niños que piensen en un movimiento que les recuerde cada parte del convenio que escuchamos en la oración de la Santa Cena, tal como ponerse la mano en el corazón (tomar sobre sí el nombre de tu Hijo); señalarse la frente (recordarle siempre); abrir las manos como un libro (guardar sus mandamientos); y abrazarse (siempre puedan tener su Espíritu consigo). Repita las cuatro promesas con los movimientos varias veces. Inste a los niños a repasar los movimientos en la mente cuando escuchen las oraciones de la Santa Cena.

– Explique que un convenio es una promesa sagrada entre dos partes, nosotros y el Padre Celestial. Nosotros prometemos hacer ciertas cosas y, cuando así lo hacemos, Él promete bendecirnos. Recuerde a los niños que cuando nos bautizamos hacemos un convenio con el Padre Celestial y explíqueles que renovamos ese convenio al tomar la Santa Cena. Prepare tiras de papel con frases de las oraciones de la Santa Cena que expliquen lo que nosotros prometemos al tomar la Santa Cena y lo que el Padre Celestial nos promete (véase Doctrina y Convenios 20:77, 79). Entregue las tiras de papel con las frases a algunos niños y pídales que se paren en el orden correcto a medida que usted lee los pasajes de las Escrituras en voz alta.

– Muestre a los niños una lámina de Jesucristo instituyendo la Santa Cena. Explíqueles que Cristo administró la Santa Cena a Sus apóstoles y a Sus discípulos en el Libro de Mormón, y les pidió que continuaran bendiciendo y repartiendo la Santa Cena cuando Él ya no estuviera entre ellos. Lean juntos 3 Nefi 18:5–6. Hágales preguntas tales como: ¿Quiénes bendicen la Santa Cena hoy en día? ¿quiénes reparten la Santa Cena? ¿qué poder debe tener una persona para bendecir y repartir la Santa Cena?.

– Invite al obispo o presidente de rama y a algunos poseedores del Sacerdocio Aarónico a que le enseñen a los niños sobre la Santa Cena. Si es posible, podría pedirles que lleven a los niños al salón sacramental y les enseñen lo que simboliza la Santa Cena, les muestren la mesa de la Santa Cena, el lugar donde se arrodillan para hacer la oración y el mantel que se utiliza para cubrir la Santa Cena. Invite a otro poseedor del Sacerdocio Aarónico a que explique lo que hace para pasar la Santa Cena a la congregación cada semana y porqué es un privilegio sagrado. Pregunte a los niños lo que hacen los poseedores del Sacerdocio Aarónico para demostrar respeto por Dios cuando bendicen la Santa Cena (se arrodillan a orar, cubren la Santa Cena con un mantel blanco, se visten y actúan de manera reverente). Invite a los niños a compartir lo que pueden hacer para mostrar respeto por Jesucristo durante la administración de la Santa Cena.

Reglas Sagradas de la Santa Cena

 

– Explique que hay muchas canciones acerca de Jesucristo. Aun cuando no cantamos en voz alta cuando se reparte la Santa Cena, podemos pensar en la letra de las canciones para ayudarnos a recordar a Jesús. Canten una o dos canciones conocidas acerca de Jesús, como “Me gusta pensar en el Señor” y “Ama a todos, dijo el Señor”.

 

– Explique que si somos reverentes durante la Santa Cena, será mucho más fácil para nosotros pensar en Jesús. ¿Cómo podemos ser reverentes durante la Santa Cena? Asegúrese de que se mencionen los siguientes conceptos:

  • Prestar atención durante las oraciones sacramentales y decir “amén” al final de cada una de ellas.
  • No molestar a nuestros padres ni a otras personas. Ellos también necesitan pensar en Jesús.
  • Guardar los lápices, libros u otros artículos antes de que se sirva la Santa Cena.
  • Estar callados y permanecer en nuestros asientos.
  • Pensar en Jesús recordando relatos y canciones acerca de Él, el amor que siente por nosotros y todo lo que nos enseñó.
  • Tomar el trozo de pan y el vasito de agua que esté más cerca de nosotros.
  • Volver a poner en la bandeja (charola) los vasitos en los que tomamos el agua, sin jugar con ellos.

 

– Pida a los niños que hagan de cuenta que están sentados en la reunión sacramental y que ha llegado el momento de repartir la Santa Cena. Pídales que le demuestren la respuesta a las siguientes preguntas, sin hablar: ¿Qué pueden hacer con la boca para mostrar que están pensando en Jesús? ¿Qué pueden hacer con la cabeza para mostrar que son reverentes? ¿Qué pueden hacer con los brazos y las manos para demostrar que están pensando en Jesucristo? ¿Qué pueden hacer con los pies para demostrar que son reverentes? Pida a los niños que permanezcan un minuto sentados en silencio y que piensen en Jesús, tal como deben hacerlo cuando se reparte la Santa Cena. Luego pida que cada niño diga en qué aspecto de la vida de Jesús pensó durante ese minuto.

– Pida a los niños que presten atención mientras usted les lee algunas frases acerca de lo que podrían hacer o pensar mientras se reparte la Santa Cena. Dígales que se pongan de pie si la frase describe algo que deben hacer o pensar durante la Santa Cena. Si la frase describe algo que no deben hacer o pensar, deben sentarse. Utilice las siguientes frases u otras similares:

  • Recordar que nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos aman.
  • Pensar en salir a jugar.
  • Pensar en Jesús sanando a los enfermos.
  • Susurrar y hablar con la persona sentada al lado.
  • Moverse continuamente en el asiento.
  • Pensar en el himno sacramental o en otra canción acerca de Jesús.
  • Orar a nuestro Padre Celestial.
  • Hacer un dibujo o jugar con un juguete.
  • Recordar historias acerca de Jesús.

 

– Reciten la letra de “Debo pensar en Jesús”.

 

No debía ser difícil quieto estar
y ponerme en Jesús el Señor a pensar;
en lo que sufrió, lo que hizo por mí,
debía ser fácil pensar así.
Debía ser fácil no obstante mi edad,
en Jesús pensar siempre
y en Su bondad.
Al pensar en los sitios que recorrió
y en los niños que Él amó y ayudó,
debía ser fácil en mi asiento estar,
atento escuchar y ruido evitar.
Debía ser fácil no obstante mi edad,
en Jesús pensar siempre
y en Su bondad.

 

– Con la aprobación de la presidenta de la Primaria, pida al obispo (o presidente de rama) que haga arreglos para que un presbítero o un diácono visite brevemente la clase y explique cuáles son sus responsabilidades en lo que respecta a la Santa Cena.

 

– Haga una copia de la lámina de los niños sentados en forma reverente, coloréela y recórtela en cinco piezas para hacer un rompecabezas. Escriba una de las siguientes preguntas en la parte de atrás de cada pieza:

 ¿Qué es lo más importante que hacemos durante la reunión Sacramental?

 ¿Qué hace el presbítero cuando llega el momento de la Santa Cena?

 ¿Qué hacen los diáconos con la Santa Cena?

 ¿Cómo debemos estar sentados durante la Santa Cena?

 ¿En qué debemos pensar durante la Santa Cena?

Coloque las piezas del rompecabezas en el piso o sobre la mesa. Pida a un niño que elija una pieza. Haga la pregunta que está escrita atrás y ayúdeles a contestarla. Cuando hayan contestado todas las preguntas, ayude a los niños a armar el rompecabezas.

 

– Ayude a los niños a recitar el siguiente verso:

La Santa Cena

Los brazos cruzaré
y la cabeza inclinaré,
y al oír la bendición,
a Ti recordaré.
(DeVota M. Peterson.)

Repita el verso unas cuantas veces hasta que los niños lo aprendan de memoria. Si lo desea, haga las siguientes preguntas antes de repetir el verso:

 ¿Qué cruzamos?

 ¿Qué inclinamos?

 Durante la Santa Cena, ¿debemos estar callados o hacer ruido?

 ¿En quién debemos pensar durante la Santa Cena?

 

– Exponga la lámina 3–59, La repartición de la Santa Cena. Hable con los niños sobre lo que sucede durante la reunión sacramental. Formule preguntas para destacar los siguientes puntos:

  1. Cantamos un himno sacramental.
  2. Los poseedores del sacerdocio (por lo general los presbíteros) parten el pan. Muestre a los niños la bandeja sacramental del pan.
  3. Un poseedor del sacerdocio (por lo general un presbítero) se pone de rodillas y ofrece la oración sacramental sobre el pan. (Si lo desea, léales las oraciones sacramentales que se encuentran en Moroni 4 y 5, y en Doctrina y Convenios 20:77, 79.)
  4. Los poseedores del sacerdocio (por lo general los diáconos) reparten el pan.
  5. Un poseedor del sacerdocio (por lo general los presbíteros) se pone de rodillas y ofrece la oración sacramental sobre el agua. (Muestre la bandeja sacramental del agua.)
  6. Los poseedores del sacerdocio (por lo general los diáconos) reparten el agua.

• ¿En qué debemos pensar cuando se reparte la Santa Cena? (En Jesucristo y en lo mucho que Él nos ama.)

– Si fuera posible, obtenga una lámina pequeña de Jesucristo para cada uno de los niños y escriba al dorso de cada cuadro una notita personal para cada uno de ellos. Diga a los niños que podrían poner la lámina en un lugar visible para que les recuerde a Jesús y el amor que Él tiene por ellos.

 

– Lea la letra de la canción “Dime la historia de Cristo” (Canciones para los niños, pág. 36), o cántela.

Dime la historia de Cristo, hazme sentir
cosas que yo de sus labios quisiera oír:
obras que hizo en tierra o mar,
cosas de Cristo quiero escuchar.
Quiero saber de los niños que Él llamó,
imaginarme la dicha que a ellos dio;
actos de gracia con dulce voz
y en Su rostro la luz de Dios.
Dime con tono de asombro cómo la mar
en Galilea la barca quiso trabar;
cómo el Maestro pudo en verdad
calmar las aguas y tempestad.

 

– Antes de que los niños salgan del salón de clases, pida a cada uno que le susurre al oído algo en particular que pensará acerca de Jesucristo la próxima vez que se reparta la Santa Cena. El que se lo susurren evitará que los niños simplemente repitan lo que hayan dicho los demás y servirá para mantener la reverencia cuando salgan del salón.

 

– Pida a los niños que escuchen el relato que les contará a continuación acerca de un niño que recibió la ayuda que necesitaba porque recordó a Jesús:

“Mario y su familia acababan de mudarse de ciudad. El primer día en su nuevo hogar coincidió con el día en que Mario cumplía ocho años de edad, pero no tenía amigos con quienes jugar y no hubo visitas de sus abuelos o primos, como había sido siempre en otras ocasiones.

“Su mamá le dijo:

“—No te preocupes, Mario, la semana próxima comenzarán las clases en la escuela y tendrás muchos nuevos amigos.

“Las clases comenzaron, pero si algo sintió Mario fue más soledad. Todos los niños parecían tener sus propios amigos. Reían y se divertían juntos, pero Mario no era invitado a participar. Él los miraba desde fuera del grupo. Al finalizar el día de clases, se dirigía solo a su casa.

“Tiempo después, recordando esta época de soledad, Mario dijo: ‘Antes de mudarnos aquí, mi maestra de la Escuela Dominical me dio una lámina pequeña de Jesús. La coloqué al lado de mi cama. Cada vez que miraba el cuadrito, me sentía mejor. Recordaba que Jesús ama a los niños. Sentía que Él me amaba y [que] sabía cómo me sentía’.” (Manual Noches de hogar para la familia, 1972, pág. 148.)

 ¿De qué modo ayudó a Mario el recordar a Jesús?

 ¿Cómo puede el hecho de recordar a Jesús ayudarnos a nosotros?

 

– Lea la letra del verso “Debo pensar en Jesús”.

No debía ser difícil quieto estar y ponerme en Jesús el Señor pensar;
En lo que sufrió, lo que hizo por mí, debía ser fácil pensar así.
Debía ser fácil, no obstante mi edad, en Jesús pensar siempre y en Su bondad.
Al pensar en los sitios que recorrió y en los niños que Él amó y ayudó,
Debía ser fácil en mi asiento estar, atento escuchar y ruido evitar.
Debía ser fácil, no obstante mi edad, en Jesús pensar siempre y en su bondad.

 

– Enséñeles el siguiente verso con los movimientos que se indican:

Cruzo los brazos (cruzar los brazos),
bajo la cabeza (inclinar la cabeza)
y muy callado me quedo (decir esta línea en voz muy baja); 
mientras bendicen
la Santa Cena,
a Jesús recuerdo.

Explíqueles que, como Jesús nos dio la Santa Cena para que lo recordemos, es importante que pensemos en Él y ayudemos a los demás a pensar en Él durante la ordenanza; la forma de hacerlo es ser reverentes mientras reparten la Santa Cena.

– Dígale al oído a uno de los niños una de las siguientes frases y pídale que la repita en voz alta a la clase. Continúe, hasta dar participación a todos los alumnos.

  1. Nos preparamos para la Santa Cena cantando un himno que nos haga pensar en Jesús.
  2. Escuchamos con atención mientras dicen la oración para bendecir el pan.
  3. Cuando nos sirven el pan, tomamos sólo un pedacito.
  4. Escuchamos con atención mientras dicen la oración para bendecir el agua.
  5. Tomamos el agua con reverencia y ponemos el vasito en la bandeja otra vez.
  6. No jugamos nunca con el pan ni con los vasitos de la Santa Cena.

Explíqueles que al hacer esas cosas demostramos que somos reverentes al tomar la Santa Cena. ¿Cómo somos reverentes durante la Santa Cena?

– Entregue tijeras, pegamento y copias del volante que figura más abajo a los niños. Lea el título del volante con la clase y dé instrucciones a los niños de cortar por donde está la línea punteada y de poner las palabras en el orden correcto. Una vez que los niños hayan hecho esto, las palabras que deben colocar sobre las líneas en blanco deben leerse “recordar siempre a Jesús” y “obedecer los mandamientos”.

– Indique a los niños que lean las oraciones sacramentales que se encuentran en Moroni 4:3 y 5:2. Pídales que sugieran formas en las cuales pueden prepararse para participar de la Santa Cena. Si los niños necesitan ayuda, utilice las siguientes sugerencias:

 

Cantar la letra de los himnos sacramentales.

  • Prestar atención a las palabras de las oraciones sacramentales.
  • Pensar en el amor, el sufrimiento, la muerte, la resurrección y las enseñanzas del Salvador.
  • Pensar en los convenios que hemos hecho con el Padre Celestial.

 

 

 

 

– Hable sobre alguna experiencia apropiada en la cual usted haya sentido la influencia del Espíritu. Si alguno de los niños quiere relatar una experiencia en la que haya sentido al Espíritu en forma especial, permita que lo haga. Ayude a los niños a comprender que Jesucristo desea que reconozcan y sientan siempre Su Espíritu en la vida de ellos. Analice con la clase la siguiente declaración del presidente Ezra Taft Benson, decimotercer Presidente de la Iglesia: “La mayoría de las veces percibimos las palabras del Señor en forma de sentimiento. Si somos humildes y sensibles, con frecuencia las palabras del Señor nos llegan por medio de un sentimiento. Es por ello que en ocasiones las inspiraciones espirituales nos llenan de alegría y a veces nos hacen llorar” (The Teachings of Ezra Taft Benson, pág. 77).

 

– Elija un himno conocido o una canción de la Primaria para tararear mientras los niños dibujan algo que les haga recordar al Salvador cuando porticipen de la Santa Cena. Algunos de esos dibujos podrían representar a Jesús en el Huerto de Getsemaní, Jesucristo con los nefitas, una bendición por la cual los niños se sientan agradecidos, etc. Aliéntelos a pensar en el Salvador durante la Santa Cena.

Relatos sobre la Santa Cena

  • “El vestido nuevo de María” (febrero de 2010, Liahona)
    María aprende la razón de por qué la reunión sacramental es para pensar en Jesús y el Padre Celestial.

Actividades sobre la Santa Cena

Multimedia sobre la Santa Cena

Sobre Conexión SUD

Cumplir con nuestro llamamiento sin descuidar nuestras otras miles de obligaciones es posible! Soy Rocio, mamá, diseñadora y blogger SUD. Bienvenidos a Conexión SUD!

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“Promesas para Recordar” | Librito de la Santa Cena

Este es un librito de la Santa Cena para cumplir con la Experiencia 4 de Fe en el Progreso Personal, pero todos pueden utilizarlo cada domingo para recordar nuestros convenios bautismales.

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