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Jesus calma la tormenta

Ven, Sígueme para niños | “Tu fe te ha sanado” Mateo 8–9; Marcos 2–5

Si en su familia hay niños pequeños, o si sirve en la Primaria, aquí hay algunas ideas y actividades que les ayudarán a aprender sobre la asignación de esta semana de Ven, Sígueme.

Si durante la clase de la Primaria no utiliza todo el material, puede entregarselo a los niños para que lo compartan con su familia.

Mateo 8–9Marcos 25

Jesús tiene el poder de efectuar milagros.

Estos pocos capítulos registran muchos casos de sanidades milagrosas efectuadas por el Salvador.

• ¿Por qué creen que Jesús efectuó milagros? (Mateo 9:29–30; Marcos 1:41; 2:5, 10; 5:36. Para probar que era el Hijo divino de Dios, para fortalecer la fe de los que creían en Él, porque amaba y sentía compasión por los necesitados y a causa de la fe que poseían los creyentes.)

• En la actualidad, ¿cuáles son algunos de los milagros que tenemos en nuestra vida?

Haga que los niños comprendan que si tenemos fe en Jesucristo y vivimos con rectitud, se efectuarán en nosotros milagros de acuerdo con la voluntad de Dios (véase 1 Nefi 7:12).

• Explíqueles que en ocasiones, a pesar de las oraciones que se ofrecen, las personas no se curan de sus enfermedades o incapacidades. ¿Significa eso que no tenemos fe? ¿Por qué? ¿Por qué podría ser la voluntad de Dios el que una persona no sane? (Dios quizás desee probar la fe de la familia del enfermo, que esa persona aprenda a tener paciencia, etc.)

Lea la siguiente cita del presidente Spencer W. Kimball: “El Señor no siempre sana a los enfermos ni rescata a quienes se encuentran en situaciones peligrosas. No siempre alivia el sufrimiento y las congojas, ya que esas condiciones, en apariencia indeseables, pueden ser parte de un plan que tiene un propósito determinado” (Tragedy or Destiny, pág. 5).

• ¿Qué significa tener fe en Jesucristo? (Creer que Jesucristo es el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, creer que Jesús tiene pleno poder, confiar en que el Padre Celestial y Jesús harán lo que sea mejor para nosotros, aceptar la voluntad de Dios y tener el deseo de obedecer Sus mandamientos.)

• ¿En qué forma podemos desarrollar una fe más grande en Jesucristo?

Un leproso (Mateo 8:1–4)

Piensa en alguna ocasión en que estuviste enfermo. ¿Hizo alguien algo bueno por ti para ayudarte a que te sintieras mejor?

En el Nuevo Testamento leemos en cuanto a cómo Jesús demostró bondad hacia las personas que estaban enfermas. Un día, un hombre que tenía una dolorosa enfermedad de la piel, llamada lepra, acudió a Jesús. Él sabía que Jesús tenía el poder de sanar a todo el que estuviera enfermo y creía que Jesús podía sanarlo. Jesús tocó al leproso y dijo: “…sé limpio” (Marcos 1:41). Tan pronto como Jesús hubo hablado, el hombre fue sanado.

Explíqueles que los leprosos padecen una terrible enfermedad de la piel. Como se creía que la lepra era sumamente contagiosa, se prohibía por lo general a los que tenían esa enfermedad vivir en las ciudades y quienes no estaban enfermos de la misma evitaban cualquier contacto con ellos.

Para seguir los pasos de Jesús, podemos ser bondadosos y amorosos con otras personas que estén enfermas o tristes.

Pega esta página en papel grueso o cartulina; después, recorta las figuras y pégalas en palitos o en bolsas de papel. Úsalas para que te ayuden a representar los relatos del Nuevo Testamento.

El siervo del centurión (Mateo 8:5–13)

Explíqueles que el centurión era un oficial del ejército romano que tenía bajo su cargo a muchos soldados. El había oído hablar de Jesús y tenía gran fe en Él.

La suegra de Pedro (Mateo 8:14–15)

Dos ciegos (Mateo 9:27–31)

Pida a los niños que cierren los ojos y que le escuchen mientras lee Mateo 9:27–30. Cuando lea que Jesús sanó a los hombres ciegos, invite a los niños a abrir los ojos. ¿Cómo se sentirían los niños si Jesús los hubiera sanado?

Un hombre que era paralítico (Marcos 2:1–12)

Comparta el relato del hombre paralítico que se menciona en Marcos 2:1–12. Si necesita ayuda, consulte “Capítulo 23: El hombre que no podía caminar”, Relatos del Nuevo Testamento, págs. 57–58, o el video correspondiente (LDS.org). Explique a los niños que un hombre paralítico es aquél que no puede caminar. Ayúdeles a reconocer que ese hombre fue sanado y perdonado por el Salvador.

  •  ¿Qué fue lo primero que le dijo Jesús al hombre paralítico? (Marcos 2:5.) ¿Cuál fue la reacción de los escribas al oír lo que dijo Jesús? (Marcos 2:7.) ¿Qué es una blasfemia? (El demostrar falta de respeto a Dios o afirmar falsamente ser Dios.) ¿Blasfemó Jesús? Es importante que los niños comprendan que Jesús puede perdonar los pecados porque es el Hijo de Dios, pero que los escribas no creían que eso fuera cierto.
  •  ¿Qué les dijo Jesús a los escribas? (Marcos 2:8–9.) ¿Qué le dijo al hombre que sufría de parálisis? (Marcos 2:10–11.)
  •  ¿Cuál fue la reacción de la gente al ver curado al paralítico? (Marcos 2:12.) ¿Cuál creen ustedes que fue la razón por la que ese hombre fue curado?

Un día, Jesús estaba enseñando a las personas adentro de una casa.

Afuera había un hombre que no podía caminar. Sus amigos lo habían llevado a la casa para que Jesús lo sanara, pero la casa estaba tan llena de gente que sus amigos no lo podían llevar adentro.

Los amigos del hombre lo subieron al techo de la casa e hicieron un agujero en el tejado. Bajaron al hombre y su lecho dentro de la casa para que Jesús lo pudiera ver.

Jesús vio cuánta fe tenían el hombre y sus amigos, y dijo al hombre: le dijo al hombre que se levantara y anduviera. El hombre se puso de pie. ¡Podía andar de nuevo! Recogiendo su lecho, se fue a casa feliz.

Ese día, Jesucristo mostró Su gran poder al sanar al hombre. Quería que la gente supiera que tenía poder para hacer muchas cosas maravillosas.

Un hombre poseído por espíritus malignos (Marcos 5:1–20)

La hija de Jairo (Marcos 5:22–23, 35–43)

Invite a los niños a hacer de cuenta que están “despertando”, como la hija de Jairo, mientras lee Marcos 5:22–23, 35–43. Ayúdeles a entender que Jesús ha hecho posible que todos tengamos la vida eterna.

  • ¿Quién era Jairo? ¿Cómo sabemos que tenía fe en Jesús? (Marcos 5:22–23.) ¿En qué forma ayudó Jesús a Jairo a conservar firme su fe? (Marcos 5:35–36.)
  •  Cuando Jesús y Jairo llegaron a la casa de este último, ¿qué hacían algunas de las personas que se encontraban allí? (Marcos 5:38.) Explique que en esa época se acostumbraba a que los dolientes hicieran mucho alboroto cuando algún ser querido fallecía.) ¿Qué diferencia había entre lo que los dolientes estaban haciendo y lo que Jairo había hecho?
  •  ¿Por qué piensan ustedes que Jesús echó fuera a los que no eran creyentes antes de entrar a la habitación de la niña para sanarla? (Marcos 5:40.)
La hija de Jairo (Marcos 5:22–23, 35–43)

Una mujer que padecía de flujo de sangre (Marcos 5:24–34)

Lea Marcos 5:34. Ayude a los niños a memorizar la frase “Tu fe te ha sanado”, quizá podría asignarle a cada niño una palabra y luego pedir a los niños que digan cada uno su palabra en orden. ¿Conocen a alguien que haya sido sanado cuando estaba enfermo?

  • ¿En qué forma demostró fe en Jesús la mujer que le tocó el manto? (Marcos 5:27–28.)
  •  ¿Cómo supo Jesús que la mujer le había tocado Sus vestidos? (Marcos 5:30.) ¿Por qué fue extraordinario que Él se diera cuenta de que alguien le había tocado? (Marcos 5:31.)
  • ¿Por qué sanó a la mujer? (Marcos 5:34.) Explique a los niños que el manto de Jesús no era mágico en ningún sentido; la mujer fue sanada debido a la fe que tenía en Jesús y porque fue la voluntad de nuestro Padre Celestial. ¿Cuáles son algunos de los milagros que suceden en nuestra vida como consecuencia de hechos sencillos y pequeños.

Marcos 4:35–41

Cuando siento temor o estoy en peligro, Jesús me puede ayudar a sentir paz.

El relato de cuando Jesús calmó la tempestad puede ayudar a los niños a saber que Él puede darles paz cuando sientan temor.

Ayude a los niños a imaginar que están en un barco mientras lee Marcos 4:35–41 (véase también “Capítulo 21: Jesús manda al viento y a las olas”, Relatos del Nuevo Testamento, pág. 53, o el video correspondiente en LDS.org). Pida a los alumnos que describan cómo se hubieran sentido si hubiesen estado allí. ¿En qué ocasiones han sentido temor los niños? ¿Cómo hallaron consuelo?

Un día, cuando Jesús y Sus discípulos estaban navegando en una barca, hubo una tormenta terrible.

Las olas se encrespaban y los vientos soplaban. Los discípulos tenían miedo de que la barca se hundiera.

Los discípulos buscaron a Jesús y lo encontraron durmiendo. “¡Sálvanos!”, exclamaron.

“¿Por qué teméis?”, les preguntó Jesús.

Jesús se levantó y mandó que la tormenta se calmara. Los discípulos observaban mientras las olas dejaban de azotar y los vientos dejaban de soplar. La tormenta había terminado, tal como Jesús había mandado que lo hiciera.

A veces ocurren cosas que nos dan miedo, pero Jesús está cerca. Pensar en Él nos puede ayudar a sentirnos seguros y tranquilos.

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Sobre Conexión SUD

Cumplir con nuestro llamamiento sin descuidar nuestras otras miles de obligaciones es posible! Soy Rocio, mamá, diseñadora y blogger SUD. Bienvenidos a Conexión SUD!

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“Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”

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