Inicio | Mujeres Jóvenes | ¿Por qué ayunamos?

¿Por qué ayunamos?

Ayunar significa abstenerse voluntariamente de ingerir alimentos y bebidas durante cierto tiempo. El ayuno, combinado con la oración sincera, te ayuda a prepararte a ti misma y a otras personas para recibir las bendiciones de Dios. Es una fuente de fortaleza espiritual. Mediante el ayuno podemos sentirnos más cerca de nuestro Padre Celestial y fortalecer nuestro testimonio. El ayuno también incluye el dar una ofrenda generosa para ayudar a los necesitados.

  • ¿Cuáles son algunas de las razones por las que ha ayunado y cuáles fueron los resultados de su ayuno? ¿Qué hace usted para que sus ayunos sean significativos?
  • ¿Por qué es importante que las jóvenes comprendan el principio del ayuno? ¿Qué obstáculos enfrentan las jóvenes que les impiden disfrutar de todas las bendiciones del ayuno?

Pida a las jovencitas que lean o vean el discurso del presidente Henry B. Eyring, “‘¿No es [éste] más bien el ayuno que yo escogí?’” como grupo. Al leerlo o verlo, pídales que busquen respuestas a preguntas como: “¿Qué significa ayunar?”, “¿Cuál es el propósito de ayunar?” y “¿Cuáles son las bendiciones de ayunar?”. Pida a las jovencitas que compartan cómo ha bendecido su vida el ayuno, y lo que harán para mejorar sus ayunos.

¿Qué es un ayuno?

El ayuno consiste en abstenerse de alimentos y bebidas durante dos comidas consecutivas, asistir a la reunión de ayuno y testimonios, y hacer un donativo generoso al obispo para el cuidado de los necesitados.

• ¿Cuál es el propósito de nuestro día de ayuno mensual?

“La mayoría de nosotros ayunamos porque somos miembros de la Iglesia y porque una de sus leyes es la del ayuno. Hablando en términos generales, hay tres propósitos para ayunar: el primero es el de aumentar la humildad y la espiritualidad de la persona que ayuna; el segundo es el de proporcionar ayuda a los necesitados con las ofrendas de ayuno, las cuales equivalen al valor de los alimentos que no se consumieron; el tercero es el del beneficio físico que recibe la persona” (Russell M. Nelson, “I Have a Question”, Ensign, abril de 1976, pág. 32).

¿Cuáles son los beneficios del ayuno?

“El ayuno y la oración, su compañera, tienen por objeto aumentar la espiritualidad, nutrir el espíritu de devoción y amor a Dios e incrementar la fe en el corazón de los hombres, asegurándoles de ese modo el favor divino; reavivar la humildad y la contrición del alma; ayudar a adquirir rectitud; enseñar al hombre su insignificancia y su dependencia de Dios; y acelerar por el sendero de la salvación el paso de aquellos que cumplen debidamente con esta ley del ayuno” (Thorpe B. Isaacson, en Conference Report, abril de 1962, pág. 67; Improvement Era, jun. de 1962, pág. 438).

[sam id=”2″ codes=”true”]

Pida a las jovencitas que hagan un cuadro de tres columnas en una hoja de papel y coloquen los siguientes títulos en las columnas: “¿Qué debemos hacer?” “¿Qué debemos evitar?” y “¿Qué bendiciones promete Dios?” Invítelas a escribir las respuestas que encuentren en Isaías 58:3–12 en relación al ayuno. (Si fuera necesario, explique que las ofrendas de ayuno son una manera de “[compartir nuestro] pan con el hambriento”, y que se invita a las mujeres jóvenes a pagar sus ofrendas de ayuno.) Aliéntelas a compartir sus respuestas y las bendiciones que hayan recibido al ayunar a la manera del Señor.

Explique que una mujer recta puede, por su obediencia a Dios, ser una bendición no sólo para sí misma y para toda su familia, sino también para toda una nación. Tal es el caso de Ester, una hermosa mujer, cuya historia se encuentra en el Antiguo Testamento:

Ester era una mujer judía que halló gracia ante los ojos del rey y llegó a ser su reina. En el mismo reino había un príncipe poderoso llamado Amán, el cual era acérrimo enemigo de Mardoqueo, tío de Ester, porque éste se negaba a arrodillarse y a inclinarse delante de él. Para lograr vengarse, Amán tramó un plan para matar y exterminar a todos los judíos.

Cuando Mardoqueo se enteró de la trágica noticia, mandó pedir a Ester que fuese ante el rey a suplicarle y a interceder ante él por su pueblo. Entonces Ester contestó a Mardoqueo haciéndole saber la ley que regía: “ … cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey estos treinta días” (Ester 4:11).

Mardoqueo contestó diciendo que si Ester no intercedía, todos perecerían, incluso ella y su propia familia. Ester, comprendiendo la responsabilidad que pesaba sobre ella, respondió: “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca” (Ester 4:16).

Ester, arriesgando su propia vida, se presentó ante el rey durante los días de su ayuno y oración. Al verla, el rey le extendió su cetro de oro, indicándole así que se acercara a él. Por motivo de que ella decidió poner su vida y el conflicto que la afligía en las manos del Señor, se salvó su vida, y el rey permitió a los judíos defenderse de sus atacantes y sobrevivir.

  • Analice la historia con las alumnas, y ponga de relieve la fortaleza y el valor que logró tener Ester gracias al ayuno de su pueblo.
  • Haga ver y comprender a las jóvenes la gran fuente de fortaleza y de valor que pueden hallar en el ayuno.

Escriba en la pizarra lo siguiente: “El ayuno es______________.”

Dé a cada una de las alumnas una copia de la lista de pasajes de las Escrituras que aparece a continuación y un lápiz. En las copias, no incluya las respuestas.

  • Lucas 2:37 (una forma de verdadera adoración).

  • Hechos 13:2–3 (para seleccionar oficiales de la Iglesia).

  • Omni 1:26 (para acercarnos más al Señor).

  • Mosíah 27:22–23 (para recibir bendiciones especiales).

  • Alma 5:46 (para llegar a tener un testimonio).

  • Alma 6:6 (para el bien de nuestros semejantes).

  • Alma 17:3 (para recibir revelación).

  • Alma 17:9 (para ayudar a los que no son miembros a aprender la verdad).

  • Helamán 3:35 (para recibir fortaleza y purificación espirituales).

  • Helamán 9:10 (para recibir ayuda en momentos difíciles).

  • Doctrina y Convenios 88:76 (un mandamiento de Dios).

Haga que las alumnas trabajen en parejas en la tarea de localizar las referencias de las Escrituras que se indican en la lista e indíqueles que escriban las respuestas de manera que puedan completar, con las diversas referencias, la parte correspondiente al espacio en blanco de la frase escrita en la pizarra: “El ayuno es _____”. Después de unos cinco minutos, pida a las alumnas que lean en voz alta las razones por las cuales se ayuna.

Si percibiera la necesidad de hacerlo, podría hacer leer, en esta parte de la lección, la referencia que sigue:

“El inconveniente del ayuno excesivo está claramente explicado en el Boletín del Sacerdocio de jun. de 1972, en donde dice: ‘Se nos ha informado que algunos practican ayunos algo extensos. No es conveniente hacer tal cosa. Si hay algún asunto especial por el cual se deba ayunar, el ayunar durante un día y entonces acudir al Señor con humildad para pedirle Sus bendiciones debe ser suficiente’. Y Joseph F. Smith sabiamente aconsejó: ‘Muchos padecen debilidades, hay otros cuya salud es delicada, otras tienen niños de pecho; a éstos no se les requeriría ayunar. Tampoco deben los padres obligar a los niños pequeños a que ayunen’ (Doctrina del Evangelio, pág. 238)” (Nelson, “I Have a Question”, págs. 32–33).

Sobre Conexión SUD

Cumplir con nuestro llamamiento sin descuidar nuestras otras miles de obligaciones es posible! Soy Rocio, mamá, diseñadora y blogger SUD. Bienvenidos a Conexión SUD!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *