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Mensaje de las Maestras Visitantes - Septiembre 2014 - La misión divina de Jesucristo: Consolador

Jesucristo puede sanar a los enfermos

Divida a los niños en grupos. Pida a un maestro de cada grupo que lea o relate una historia de las Escrituras en la que Jesús haya sanado a alguien, tal como a:

Los dos ciegos (Mateo 9:27–31)

A medida que narre la historia, trate de que los niños comprendan que los fariseos (los gobernantes religiosos de los judíos) estaban preocupados de perder popularidad si la gente creía en Jesucristo. Por consiguiente, muchas veces trataban de hacer que las personas dudaran de Jesús y de lo que hacía y enseñaba. No se daban cuenta de las verdades del Evangelio que Jesús enseñaba y, por tanto, eran espiritualmente ciegos. Explique que cuando permitimos que nuestros intereses egoístas se interpongan en nuestro camino hacia el Salvador, podemos quedar espiritualmente ciegos.

El paralítico (Juan 5:1–9)

Los diez leprosos (Lucas 17:12–19)

• Cuando se dirigía a Jerusalén, el Salvador sanó a diez leprosos (Lucas 17:11–14). De los diez, ¿cuántos regresaron a expresar su gratitud? (Véase Lucas 17:15–16.) ¿Cuáles son algunas de las razones por las que nosotros, al igual que los nueve leprosos malagradecidos, no siempre expresamos nuestra gratitud por las bendiciones que recibimos? ¿Por qué es importante que expresemos nuestra gratitud al Señor?

• Aunque los diez leprosos quedaron limpios, sólo uno fue salvado (Lucas 17:14, 19). ¿Cuál es la diferencia entre quedar limpio y ser salvado? (Véase la cita que está a continuación.) ¿Cómo nos ayudan a ser salvados nuestra gratitud y nuestra fe?

Fuente: http://meaburrelareligion.blogspot.com.ar/2014/02/diez-leprosos-son-sanados.html
El obispo Merrill J. Bateman enseñó:

“Para ser salvo, el leproso agradecido fue sanado tanto en lo interior como en lo exterior. Nueve leprosos habían sido sanados físicamente, pero sólo uno tuvo la fe para ser salvo” (Liahona, julio de 1995, pág. 16).

El hijo del noble (Juan 4:46–53)

Invite a los niños a hacer dibujos que ilustren el relato. Podría pedir a unos cuantos niños que muestren sus dibujos y compartan sus relatos con toda la Primaria; conforme lo hagan, invítelos a imaginarse cómo se sintieron las personas a quienes Jesús sanó. Invite a los niños a mostrar sus dibujos a su familia cuando lleguen a casa.

Vende los ojos de un niño y pídale que dibuje en la pizarra una parte de un objeto, como por ejemplo, una parte de un automóvil. Luego, pida a un segundo niño que dibuje otra parte de ese mismo objeto, una vez que usted le haya vendado los ojos. Continúe hasta que varios niños hayan participado en la actividad. Después, analice con ellos por qué fue una tarea difícil de hacer.

• ¿Por qué, el no poder ver, hizo más difícil dibujar lo que se les había pedido?

• ¿Cómo se sentirían si no pudieran volver a ver?

Explique a los niños que hoy hablarán sobre dos clases de ceguera; pídales que presten atención mientras usted enseña el relato de las Escrituras para descubrir las diferentes clases de ceguera.

Divida la clase en grupos y dé a cada uno de ellos uno de los siguientes pasajes de las Escrituras para que lo lean. Pida a los miembros de cada grupo que analicen entre ellos el pasaje de las Escrituras que les haya tocado y que luego informen a la clase en qué forma esa persona o gente hizo frente a sus pruebas.

  • Daniel 3:17–18, 23–25, 28.
  • 1 Nefi 18:16, 20–22.
  • Mosíah 24:13–16.
  • Alma 14:8–11.

Es importante que los niños comprendan la importancia de percatarse de las personas que tienen algún impedimento. Si lo desea, invite a la clase a un adulto que tenga algún impedimento físico (o al padre o la madre de un niño con impedimentos) para que hable sobre las formas en que los niños pueden ser bondadosos con esas personas. Haga hincapié en que no debemos burlarnos de las personas que sufren algún tipo de impedimento ni debemos reírnos de ellas. Si necesitan ayuda, debemos ayudarles, invitarles a jugar con nosotros y ser sus amigos. Debemos incluirlos y permitirles participar en nuestras actividades.

Lea y analice la siguiente declaración del presidente Spencer W. Kimball:

“Si el Señor contestara todas nuestras oraciones inmediatamente… entonces existiría muy poco o ningún sufrimiento, dolor, decepción, o ni la muerte aun; y si éstos no existieran, tampoco habría gozo, éxito, resurrección ni vida eterna o divinidad” (La fe precede al milagro, págs. 96–97).

Sobre Conexión SUD

Cumplir con nuestro llamamiento sin descuidar nuestras otras miles de obligaciones es posible! Soy Rocio, mamá, diseñadora y blogger SUD. Bienvenidos a Conexión SUD!

4 comentarios

  1. Gladis Monterroso

    Gracias por su ayuda hace que sea mas facil cunplir con el llamamiento,gracias….

  2. Gracias por su ayuda al compartir estas bella ideas es de mucha ayuda para mi y mis niños en la Primaria de mi barrio ellos les facina todo lo que yo les llevo y el mas gozo es la bendiciones que recibimos al servirles a ellos gracias mil por su trabajo yo se que ustedes tambien son bendecidos.

  3. Lourdes Nocheuena

    Estimados Hos.:
    Agradezco infinitamente por toda esta información, gracias a ustedes podemos magnificar nuestro llamamiento y ver los resultados de nuestro esfuerzo con las bendiciones que el Todo Poderoso y Nuestro Señor Jesucristo nos brinda a Ustedes por trabaja en la obra del Padre y nosotros por tener la oportunidad de ser iluminados con todo lo que comparten y además por los resultados de nuestro esmero, que gran satisfacción ver la atención, los aplausos, las lágrimas e incluso el agradecimiento de nosotros a ustedes y de los pequeños hacia nosotros.
    Eso no lo cambio por nada.

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