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Expiación de Jesucristo - Conexión SUD

“¡Cuán hermosos son sobre los montes!”

Objetivo: Fortalecer en cada uno de los miembros de la clase el testimonio de la expiación de Jesucristo.


Escriba lo siguiente en la pizarra (quizá desee hacerlo antes de que comience la clase). Pida a los alumnos que piensen en qué podría ponerse en el espacio en blanco.

“Después de toda nuestra obediencia y buenas obras, no podemos salvarnos de la muerte ni de los efectos de nuestros pecados individuales sin…”

Lea en voz alta las siguientes palabras del élder Dallin H. Oaks:

“Después de toda nuestra obediencia y buenas obras, no podemos ser salvos de la muerte ni de los efectos de nuestros pecados individuales sin la gracia que extiende la expiación de Jesucristo. El Libro de Mormón aclara este punto, ya que enseña que ‘la salvación no viene sólo por la ley’ (Mosíah 13:28). En otras palabras, la salvación no viene simplemente por guardar los mandamientos …Incluso aquellos que tratan de obedecer y de prestar servicio a Dios con todo su corazón, alma, mente y fuerza son ‘servidores inútiles’ (Mosíah 2:21). El hombre no puede ganarse su propia salvación” (“Another Testament of Jesus Christ”, Ensign, marzo de 1994, pág. 67).

A fin de completar la aseveración de la pizarra, escriba la gracia que extiende la expiación de Jesucristo.

Lean Isaías 53:2–4.  ¿Por qué entiende Él nuestros pesares y nuestro dolor? Lean Alma 7:11–13. ¿De qué manera han percibido ustedes que Él comprende sus pesares y dolores?

La-Expiación-de-Jesucristo-ConexionSUD

Lean Isaías 53:5. ¿Por qué estuvo el Salvador dispuesto a soportar el sufrimiento de que lo hirieran, lo golpearan y lo azotaran? (Véase 1 Nefi 19:9.)

El élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, testificó de la sanación que podemos recibir gracias al sufrimiento del Salvador durante Su expiación:

“Qué gran paz y consuelo nos da este don, el cual viene mediante la amorosa gracia de Jesucristo, el Salvador y Redentor de toda la humanidad…

“…A pesar de que Su vida era pura y libre de pecado, Él pagó el castigo máximo del pecado, el de ustedes, el mío y el de todos los que hayan vivido. Su agonía mental, emocional y espiritual fue tan grande que hizo que sangrara por cada poro (véase Lucas 22:44D. y C. 19:18). No obstante, Jesús sufrió voluntariamente a fin de que todos pudiésemos tener la oportunidad de ser limpios mediante la fe en Él, al arrepentirnos de nuestros pecados, al ser bautizados por la debida autoridad del sacerdocio, al recibir el don purificador del Espíritu Santo mediante la confirmación y al aceptar todas las demás ordenanzas esenciales. Sin la expiación del Señor, ninguna de esas bendiciones estarían a nuestro alcance, y no podríamos llegar a ser dignos y estar preparados para regresar a morar en la presencia de Dios” (véase “La Expiación y el valor de un alma”, Liahona, mayo de 2004, págs. 84–85).

Lean Isaías 53:6–7 y piensen en las cualidades de carácter que demostró el Salvador cuando lo humillaron, lo afligieron y tuvo que llevar nuestras iniquidades. ¿De qué modo nos ayuda el ejemplo del Salvador a someternos a la voluntad del Padre?

Lean Isaías 53:8–9 y explique a la clase que el profeta Abinadí, del Libro de Mormón, hizo un magnífico comentario sobre esos versículos cuando les habló a los sacerdotes inicuos del rey Noé en Mosíah 15:10–13. De acuerdo con lo que dice Abinadí, ¿quiénes forman la posteridad del Salvador?

Isaías 53:10-11. ¿Qué quiso decir Isaías al explicar que el Señor “quiso quebrantarlo”, refiriéndose al Salvador? ¿Qué nos enseña este versículo sobre el amor que nos tiene nuestro Padre Celestial? (Véase también Juan 3:16–17.)

Isaías 53:12. Explíqueles que, en la antigüedad, al fin de una batalla, el jefe del ejército victorioso repartía los “despojos” de la guerra (los frutos del enemigo) entre sus seguidores. ¿Cuáles son los frutos de la victoria sobre el pecado y la muerte que Cristo está dispuesto a repartir con nosotros? (Véase 2 Timoteo 4:7–8.)

La clase podría cantar o leer la letra de uno o más himnos que reflejen el espíritu, el tono y el mensaje de Isaías 53, como por ejemplo: “Asombro me da” (Himnos, No 118), “Jesús, en la corte celestial” (Himnos, No 116) o “Tan humilde al nacer” (Himnos, No 120).

Comparta la siguiente cita del élder Neal A. Maxwell:

“La maravillosa y gloriosa Expiación ha sido el acto principal en toda la historia de la humanidad. Es el eje alrededor del cual gira todo lo demás que tenga importancia” (“Alzad vuestra luz”, Liahona, julio de 1985, pág. 70).

 

Vean el video “Montañas que ascender”

Hable sobre lo que siente hacia el Salvador y Su sacrificio. Conceda a los alumnos algunos minutos para que ellos también compartan sus sentimientos si así lo desean.

 

Conclusión

Repase con los miembros de la clase Mosíah 15:18, en donde el profeta Abinadí describe al Salvador como un mensajero cuyos pies son hermosos sobre las montañas. Explíqueles que una de las razones por las que son hermosos es porque llevan las marcas de los clavos, las señales de Su amor expiatorio. Testifique que las enseñanzas de Isaías han fortalecido el amor que siente por el Salvador y el deseo que tiene de ser digno de las bendiciones de Su sacrificio expiatorio. Pida a los miembros de la clase que digan cómo ha fortalecido también el testimonio que ellos tienen.

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Un comentario

  1. paulina de lourdes viera tapia

    GRACIAS POR ETA MARAVILLOSA OPORTUNIDAD QUE NOS BRINDAN A LAS HERMANAS DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO, COMO PRUEBA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION MODERNOS TAMBIEN SIRVEN PARA ENGRANDECER EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

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